(CDMX). El jueves 7 de noviembre el Senado de la República votó por Rosario Piedra Ibarra para ser la presidenta de la Comisión Nacional de Derechos Humanos. Ante el hecho, López Obrador confía que con su llegada, se terminará con un régimen “alcahuete”.

En Palacio Nacional, frente a la prensa, el jefe del Ejecutivo, Andrés Manuel López Obrador comentó que espera que dicha institución deje de “simular” y ser una “pantalla” para la protección de los derechos de los mexicanos.

“Se trata de una mujer vinculada a la defensa de los derechos humanos; es una mujer que sabe y que ha sufrido en carne propia lo que es la desaparición de un familiar y es una mujer con convicciones”, señaló.

Recalcó que esta administración no quiere incondicionales y evitar la corrupción; esto tras los cuestionamientos sobre la afinidad partidista de la nueva titular de la CNDH.

“No queremos incondicionales, lo que queremos es que haya justicia y se protejan los derechos humanos. Para decirlo con más claridad, ni ella lo permitiría, ni nosotros nunca, jamás nos atreveríamos a pedirle algo ilegal, que violara los derechos humanos, no queremos tener achichincles”.

Rosario Pidra Ibarra es hija de la activista Rosario Ibarra de Piedra, quien el pasado 23 de octubre recibió la medalla Belisario Domínguez.

BM

Comments are closed.