ENTREVISTA CON CÉSAR HUERTA

ENTREVISTA CON CÉSAR HUERTA

César Huerta regresó a Pumas después de año y medio en el futbol europeo, en el Anderlecht, de Bélgica. Con el reto de alcanzar y superar dichos logros, así como el de entusiasmar a la fiel afición universitaria, el ‘re-hecho en CU’ es parte del conjunto azul y oro una vez más.
Huerta arribó, por primera vez, al cuadro felino para el torneo Apertura 2022. Con su talento, disciplina y actuaciones destacadas conquistó a la afición universitaria, sumando 20 goles en 87 partidos disputados. Ahora, a su regreso, habla de su entusiasmo y expectativas por vestir nuevamente esta playera, así como el balance de su experiencia en el futbol del Viejo Continente.
 
Regreso a Cantera
Todavía no lo asimilo muy bien. Yo creo que hasta que vuelva a CU, ahí me va a caer el veinte de que estoy de regreso, pero me siento muy feliz, con mucho compromiso de mi parte hacia la institución que me vuelve a abrir las puertas, que me vuelve a tratar muy bien, de muy buena manera y eso me hace a mí comprometerme de la mejor manera con la institución y con mis compañeros, con el entrenador que también me ha ayudado mucho dentro del campo. Y estoy muy feliz e ilusionado porque ya inicie esto para mí.
 
Balance de experiencia europea
Fue una linda experiencia. Sin duda, me marcó mucho dentro del campo y fuera del campo, porque cuando llegué, la verdad que la adaptación dentro del campo me fue muy bien en esa parte. Yo sentí que no me costó tanto, no lo sentí tan difícil y más por mi forma de juego, que soy un jugador muy intenso, que me gusta llegar a los espacios y tácticamente creo que no me costó tanto. Pero ya ahí viene, del otro lado, la segunda etapa, que ya empiezo a lidiar con el problema de la lesión, que ahí ya se me dificultó mucho por el tema mental, que no sabía realmente lo que tenía. No sabía cuándo iba a estar bien, no me daban un diagnóstico exacto. Entonces, creo que esa parte fue muy difícil, pero también me hizo darme cuenta de que soy más fuerte de lo que realmente yo imaginaba y me hizo crecer en todos los sentidos, en cuanto a lo personal y lo profesional.
Y claro que eso te hace valorar muchísimas cosas del día a día que normalmente pasan desapercibidas. Y me quedo con todo lo bonito y las lindas experiencias dentro de los partidos, porque allá también me tocó hacer, los primeros seis meses, conexión con la afición. Y la verdad que fue una gran institución. En los primeros seis meses me trataron muy bien y me quedo muy agradecido y con todo lo bueno de mi experiencia por allá.
 
Aprendizaje
No, no cambiaría nada porque sé muy bien que todo lo que voy viviendo me va preparando para una nueva faceta. Yo creo que lo que viví allá en cuanto a la lesión y en cuanto a los meses que estuve fuera, no los necesitaba, pero me hicieron darme cuenta de que mentalmente puedo resistir cosas, cosas muy fuertes. No hablo de la lesión, sino de estar del otro lado del mundo solo, llegar a casa y no saber qué pasa con tu cuerpo. Creo que son cosas que te toca vivir y que la gente por ahí no se da cuenta y creo que te marcan. Te hacen darte cuenta de que si puedes resistir eso, estás del otro lado del porcentaje de personas que se rinden, porque yo nunca me rendí y siempre traté de dar lo mejor de mí aun estando lesionado. Creo que eso se notó porque me alcancé a subir a la lista del Mundial, que para mí siempre fue el objetivo principal. Me hizo crecer mucho.
 
Cambios
Creo que ahora soy un César Huerta que valora y disfruta muchísimo más los pequeños detalles de venir a entrenar, de entregarte al 100 por ciento en todo lo que hagas, ya sea en el gimnasio antes de salir a cancha, después del gimnasio salir a cancha y dar tu 100 por ciento siempre. Creo que eso me hizo crecer mucho y me hizo darme cuenta de que no solo es entregar el 100 por ciento en los partidos, sino en el día a día, algo que yo ya venía acostumbrado a hacerlo. Pero si daba el 100 por ciento, ahora tengo que dar el 200 por ciento porque sé que también me tengo que cuidar muchísimo más, no solamente en el tiempo que estoy aquí en el entrenamiento, sino fuera, en el trabajo invisible, que es lo que haces en casa: dormir temprano, comer bien, tu buen descanso. Creo que todo eso es un entrenamiento de un profesional, que es el entrenamiento invisible, porque nadie lo ve. Solo tú. Llegas a tu cama y te acuestas y realmente te das cuenta si hiciste las cosas bien durante el día.
 
La decisión de volver
Fue difícil porque me costó muchísimo el poder cumplir mi sueño de jugar en Europa, pero una vez que vi que la disposición de Pumas era real, me facilitó mucho la decisión porque sabía que era un lugar a donde yo quería volver. Sinceramente, yo me veía no en tan corto tiempo jugando de nuevo en Pumas, pero los planes de Dios son perfectos y por algo me volvió a cruzar en el camino con el club que amo, con el club que me identifico. Entonces, me deja muy feliz y sé que tomé la decisión correcta.
 
Pumas, un equipo diferente
Tiene todo. Desde el Himno ya lo hace diferente, no hay, que yo conozca, un equipo en el mundo que antes de salir a jugar un partido cante un himno. El único equipo que conozco es la Selección de México. Entonces, creo que eso lo hace diferente. La afición, creo que es muy diferente al resto. Su gente tiene tantas cosas que te hacen sentirte identificado con los valores, con la institución. Es un gran club y para mí es mi club.
 
Recibimiento en México
Sí me lo esperaba, pero no dimensionaba que fuera tan lindo, tan especial. Gente que a las cinco o seis de la mañana estaba esperándome. Eso me hizo también confirmar que estoy en el lugar correcto porque la gente se identifica conmigo, yo me identifico con la gente y eso hace que la conexión sea más profunda. Y me compromete a mí a entrar al campo a dar mi 200 por ciento, que muchas veces no estás listo ni para dar el 100, pero la gente te empuja a dar el extra.
 
Familia auriazul
Me encontré con una gran familia. Si cuando me fui, ya era una familia, ahora creo que también hay jugadores de mucha calidad, hay jugadores que estuvieron en un Mundial. Entonces, eso habla del peso específico de los jugadores que hay en el vestuario y eso aumenta la competitividad y te hace crecer a ti también como jugador.
 
El vestidor
Muy bien. A mis compañeros, la mayoría, ya los había tenido, si no aquí en el club, en otros clubes donde ya había compartido con ellos. Entonces, ya nos conocemos y el recibimiento fue muy bueno. Desde el día uno, me hicieron sentir parte del grupo. El entrenador, desde antes, ya había tenido una charla con él y me había expresado que contaba conmigo y que él creía que yo podía sumar a su proyecto.
 
Aporte
Dentro de la cancha, a mis compañeros contagiarlos con esa energía, con dar el 200 por ciento, no solamente dentro del campo, en los entrenamientos. Creo que en esa parte puedo sumar y creo que puedo contagiar un poco a mis compañeros de esta energía y este espíritu que tengo ya naturalmente.
 
La “Chinomanía”
Me representa mucha responsabilidad porque sé que las exigencias son altas. Entonces eso me hace a mí prepararme de la mejor manera física y mentalmente para estar a la altura y para poder responder dentro del campo, que al final es lo que vengo a hacer y es lo que me toca a mí hacer.
 
Expectativas del torneo
Personales: retomar lo más rápido posible, no mi máximo nivel porque siempre ahí tú te pones el techo, entonces, no quiero retomar mi máximo nivel, sino dar un escalón arriba, estar en un nivel superior. Eso me va a llevar a lo grupal, que es sumar de la mejor manera a un grupo que viene de jugar una final, que por ahí ahorita hay una mala racha, que es normal en todos los equipos y espero poder salir de esto grupalmente de la mejor manera y pronto.
 
Un proceso
El equipo está en un proceso, viene de jugar una final, viene de cambio de técnico, entonces está en un proceso. Pero creo que pronto podremos ver la mejor versión de este equipo, que tiene mucha calidad, tiene muchas ganas. Esto es de momentos. Tenemos que saber sufrir en estos momentos que no se dan los resultados y trabajar muy duro y disfrutar cuando empiecen los resultados a ser favorables.
 
La entrega, el sello del equipo
Siempre yo creo que para Pumas la clave del equipo es correr y dejarlo todo dentro de la cancha, porque eso te acerca más a los resultados positivos que si dejas de hacer las cosas o si te dejas de esforzar. Creo yo que esa siempre es la clave en este club.
 
El título, un sueño
Bueno, mi sueño personal es el de mi grupo también, que es salir campeón, salir campeón con esta institución, con mi equipo.
 
Regreso a Europa, en un futuro
Me gustaría. Tengo esa espina clavada porque realmente solo jugué seis meses. Los disfruté al máximo. Mi lesión no la disfruté, pero le saqué el máximo aprendizaje. Me hizo crecer mucho. Y si en un futuro se da la oportunidad, estoy abierto para para poder regresar a Europa. Pero ahorita sé que tengo que cumplir acá mi parte y tengo que hacer las cosas muy bien, porque, al final, Pumas fue el que me abrió las puertas de selección y de Europa y fue porque estaba en un muy buen nivel y podía sumar a mi equipo, que eso es lo primordial en este momento.
Mensaje a la afición
Que muchas gracias por el recibimiento, que estoy muy ilusionado, muy comprometido, y que nos vemos pronto en CU.
CORTESIA: CLUB PUMAS